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Notas sobre nuestra misión en Siria

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Notas sobre nuestra misión en Siria

La reciente visita a nuestros misioneros en Siria me da la ocasión de escribir estas notas con las cuales espero se pueda ayudar a entender un poco la situación de ese país y el trabajo de nuestros misioneros. Estamos allí como religiosos de la Familia del Verbo Encarnado y nuestra presencia se entiende a la luz del motivo que llevó al P. Buela a aceptar nuestra primera misión en Medio Oriente: ayudar a los cristianos a ser fieles a su vocación y a permanecer en los lugares en los que nació el cristianismo. Si eso era urgente cuando llegamos a Medio Oriente lo es mucho más aún hoy que las últimas guerras han hecho que cerca de 3.000.000 de cristianos abandonaran la región.

En el año 2009 el vicario apostólico para los latinos en Siria, Mons. Giuseppe Nazzaro pidió la presencia de las servidoras para hacerse cargo de una residencia universitaria de chicas cristianas que venían a estudiar a la Universidad de Alepo. Con esa casa se ayudaba a chicas  de familias modestas para que estudien y se les brindaba también la protección de una ambiente cristiano. El ambiente de las residencias universitarias o el tener que alquilar un departamento con otras chicas suponía muchas veces un peligro para las jóvenes.

Con las hermanas llegaron los padres, primero temporalmente y luego de manera estable para ayudar en la catedral que funcionaba como una incipiente parroquia. Pero antes de hablar del apostolado de nuestros misioneros digamos algo del país al que Dios nos llamó.

Siria, tierra de santos

El padre Pasquale Castellana, franciscano, escribió un libro en 2010 llamado Siria, tierra de santidad. En la provincia que los romanos llamaban Siria Palestina nació, vivió, murió y resucitó nuestro Señor Jesucristo. El censo, que puso providencialmente en camino hacia Belén a la Virgen encinta y a San José fue ordenado por Quirino, gobernador de Siria () . El evangelio de San Mateo, justo antes de la predicación del Sermón de la montaña no dice que la fama de nuestro Señor se extendía por toda la Siria, y le traían a todos los que padecían algún mal, los atacados de diferentes enfermedades y dolores y los endemoniados, lunáticos, paralíticos, y los curaba (Mt. 4,24).

La-conversion-de-San-PabloA las puertas de Damasco San Pablo se encontró con Cristo y escuchó su voz fulgurante que le preguntaba ¿por qué me persigues? Allí fue bautizado y comenzó a predicar con valentía el evangelio (Hech.

En Antioquia de Siria (muy cercana a Alepo y hoy Turquía) predicaron Pablo y Bernabé, tuvo su sede San Pedro y allí se dio por primera vez el nombre de cristianos a los discípulos del Señor. De la misma ciudad fue obispo el gran San Ignacio de Antioquía, llevado prisionero a Roma en donde Dios le concedió su deseo de ser triturado por Cristo como el trigo por las fieras del Coliseo. En Siria surgió una multitud de santos monjes y ermitaños entre los que se detacan San Marún (fundador de las tradición maronita presente en el Líbano) y San Simeón el Estilita. Allí surgió San Juan Damasceno que debió soportar las primeras conquistas del Islam al cual consideraba una herejía cristiana. Miles de mártires desde entonces dieron su vida por Cristo entre los que se cuentan los mártires franciscanos de Damasco y todos los que actualmente mueren por ser cristianos a manos del Estado Islámico.

Siria dio papas a la Santa Iglesia como Sant’Aniceto (155-166), de la actual Homs (Anicitus, natione Syrus, ex patre Iohanne, de uico Humisa).  Giovanni V (685-686, Sisinnio (708, reinó sólo 20 días), Costantino I (708-715)e San Gregorio III (731-741) Se puede agregar a San Sergio I (687-701), que nació en Palermo (Italia) pero era sirio.

Siria era un país, dentro del Medio Oriente, en donde los cristianos mejor integrados estaban en la sociedad que aun siendo musulmana estaba gobernada por el grupo de los alawitas. Éstos son una especia de secta al interno de los chiitas, que son también una minoría de frente a la mayoría sunita del país. Para alguien que conocía otros países de la región ir a Siria era un descanso, por la tranquilidad con la que uno se movía, por el respeto que existía por los religiosos a quienes se los reconoce como hombres de Dios u hombres de la religión. Aún hoy al pasar por los innumerables controles que uno encuentra en los caminos los soldados musulmanes en su mayoría manifiestan un gran respeto por el religioso o la religiosa.

Tierra de conflictos

Desde la antigüedad hasta nuestros el actual territorio de Siria ha sido un territorio de encuentro y de conflictos y campo de batalla entre el mundo oriental y el mundo occidental, entre el cristianismo y el islam, entre los musulmanes sunitas y los chiitas, entre el mundo otomano y el mundo árabe. Hoy es campo de batalla de las grande potencias. Una revista italiana de geopolítica publicaba en marzo de 2013 un número especial llamado Guerra Mundial en Siria[1] y a nadie escapa que la actual guerra no es, ni nunca fue una guerra civil aunque eso sea lo que ciertos medio quieren hacer creer.

Elementos para entender la situación actual

Dar juicios sobre la situación en Medio Oriente no es fácil porque la realidad es muy compleja y no es posible prescindir de ciertas consideraciones políticas con el riesgo de ser tachados fácilmente de parcialidad. Durante la última guerra de Gaza un sacerdote escribió a nuestra página acusándonos de antisemitas, cuando lo único que estábamos publicando eran las breves crónicas escritas por el párroco en medio de las bombas. Para entender lo que está ocurriendo en Siria ayuda mucho tener en cuenta lo que dicen los pastores De Medio Oriente que conocen mejor que nadie la situación. Por este motivo citamos algunos testimonios que pueden ayudar a entender la situación.

En septiembre de 2011, cuando la “primavera árabe” mostraba sus primeros frutos en Siria, el Patriarca maronita Bishara Butros Rai, hizo su visita oficial a Francia. El prelado no se mostraba entusiasta con los frutos de la primavera árabe en Siria y alertó a las autoridades francesas sobre los peligros de incitar a la lucha armada en ese país para cambiar de régimen. También hacía notar que las fuerzas armadas del gobierno eran atacadas por grupos “bien entrenados, bien armados y organizados” por lo que temía que la situación degenerara en “una guerra que eventualmente degenerara en la división del país y en la posible instauración de un régimen fundamentalista. En ese caso los cristianos pagarán la peor parte del conflicto: huirán del país o serán forzados al exilio”[2]

El diario libanés “el Dyar”[3], que cita a un miembro de la comitiva del Patriarca Rai, relata en la entrevista privada con el presidente francés Sarkozy, éste le sugirió que dado el contexto del choque de civilizaciones sería conveniente que todos los cristianos de Siria y Líbano se refugiaran en Europa ya que 2 millones de cristianos habían salido de Irak y en Líbano quedaban sólo 1,3 millones y en Siria 1,5 millones. El Patriarca asombrado le habría preguntado cómo se podía pensar semejante cosa a lo que el presidente le habría respondido que se avecinaban tiempos difíciles para la región. Siempre según esta fuente Sarkozy le habría dicho también que los hermanos musulmanes tomarían el poder en Siria (como lo hicieron en Egipto) y que harían la paz con Israel. Todo esto habría decidido al Patriarca maronita a emprender una campaña a gran escala para salvaguardar la presencia cristiana en Medio oriente. El patriarca ortodoxo del Líbano Hazim, luego de una viaje a Rusia, habría asegurado al Patriarca Rai que Putin defendería a Assad hasta el final y que defendería también la presencia cristiana en Medio Oriente.

Estas noticias aparecieron en septiembre de 2011 y los hechos posteriores y la situación actual parecen darles razón.

El mismo Patriarca Rai, en abril de 2013, delante del embajador de Francia en Beirut denunciaba que fuerzas oscuras trabajan para desarticular los estados e instituciones y tratan incansablemente de encender la la división (fitna) entre las diferentes confesiones que hasta este momento coexistían pacíficamente y todo esto -¡qué ironía!- en nombre de la democracia y de la primavera árabe[4].

Desde el comienzo de su pontificado hasta el presente el Papa Francisco ha hecho enérgicos llamamientos por la paz en Siria y alertó sobre los intereses mezquinos que se mueven detrás de los conflictos, especialmente el negocio de la venta de armas. El 1 de Septiembre de 2015 convocó una jornada de oración mundial por la paz en Siria. Eran los días en los que Estados Unidos parecía decidido a atacar Siria ante las acusaciones contra el gobierno por haber utilizado armas químicas (tales acusaciones fueron siempre rechazadas por el gobierno que animaba a sus detractores a mostrar pruebas). Así se expresaba el Papa

Hermanos y hermanas, he decidido convocar para toda la Iglesia el próximo 7 de septiembre, víspera de la fiesta de la Natividad de María, Reina de la Paz, una jornada de ayuno y de oración por la paz en Siria, en Oriente Medio, y en el mundo entero. Luego de invitar a los miembros de otras religiones y a todos los hombres de buena voluntad proseguía: El 7 de septiembre, en la Plaza de San Pedro, aquí, desde las 19:00 y hasta las 24:00, nos reuniremos en oración y en espíritu de penitencia para invocar de Dios este gran don para la amada nación siria y para todas las situaciones de conflicto y de violencia en el mundo.

Recientemente, el obispo sirio-católico  Mons. Hindo ha hecho declaraciones sobre los intereses que se mueven detrás de esta guerra. Así lo reportaba el sitio Asianews: De hecho, Mons. Hindo, acusó a los gobiernos occidentales de estar trabajando para la seguridad de Israel y para dividir Siria e Irak, para poner sus manos sobre las riquezas de estos países. No se trata sólo del petróleo, porque frente a nuestras costas han descubierto recientemente una reserva importante de gas natural. Y, sin embargo, están en juego – añade – los oleoductos que de Arabia Saudita y Qatar, lo llevarán a Occidente. Damasco no aceptó el paso por su territorio, y éste es el resultado. Es un tema muy complejo, dice Mons. Hindo, detrás del cual está la economía; en Occidente se habla de religión, de sunnitas y chiítas, de cristianos y musulmanes, pero esta guerra de Daesh y otros grupos oculta sólo intereses económicos y pretende dividir el país en contra de la voluntad de un pueblo que en su mayor parte está unido y que desea permanecer unido[5].

150505055803__82762564_82762563En abril de 2015 la situación en Siria y especialmente en Alepo era desoladora y El Consejo de Jefes de las Confesiones cristianas de Alepo hizo un llamamiento a la comunidad internacional. Los cristianos del Alepo nunca olvidarán esa Semana Santa como tuvimos ocasión de escucharlo de sus propios labios.  Reproducimos el texto titulado Resurrección del Salvador o sepultura de los fieles, que nos da una idea exacta de la situación de entonces[6]:

Durante la Semana Santa y los días de Pascua, nuestra ciudad y nuestro pueblo han sufrido un dolor intenso, una profunda angustia y desasosiego: Durante la noche han bombardeado nuestros barrios con granadas propulsadas por cohetes, cuya capacidad destructiva no habíamos sufrido hasta ahora. Hemos estado allí, lo hemos visto y hemos llorado: ¡Estaban los cuerpos atrapados entre los escombros, los restos humanos pegados a las paredes y la sangre humedecía el suelo de la patria! Son decenas de mártires de distintas religiones y confesiones, heridos y mutilados, hombres y mujeres, ancianos y niños. Hemos escuchado el llanto de las viudas y de los niños y hemos visto el pánico en el rostro de las personas.

En medio de este sufrimiento lacerante y con profundo dolor hacemos un llamamiento, a gritos, a las personas de recta conciencia que estén dispuestas a escuchar: ¡Basta con la destrucción y la desolación!, ¡basta de ser el objetivo de las armas más destructivas!, ¡No podemos más! Terminad con la venta de armas, instrumentos de muerte y munición. ¡No podemos más! ¿Qué queréis de nosotros? ¡Decidnos, porque no podemos más! ¿Queréis que resistamos heridos y humillados, mutilados y privados de la más mínima dignidad humana?, ¿o que nos marchemos por la fuerza para seguir destruyéndonos? Nosotros lo que queremos es vivir en paz como ciudadanos honestos junto a los demás hijos de este país. No tenemos miedo al martirio pero nos negamos a morir y que nuestra sangre sea el precio de un final dudoso y mezquino… Que la misericordia llegue a nuestros mártires, la curación a nuestros enfermos y heridos, la tranquilidad para nuestros hijos y la seguridad y la paz a todos nuestros ciudadanos.

Como último testimonio citamos las declaraciones hechas hace unos días por el Vicario apostólico de Alepo, Mons. George Abu Khazen Es el obispo con el que viven y tranajan nuestros religiosos[7]. El obispo se refiere a los últimos atques rusos y señala que La intervención rusa ha determinado una mayor eficacia en la lucha contra los milicianos del Estado islámico- subraya Mons. George Abou Khazen- porque los cazas atacan de lleno a los objetivos, no fingen que atacan.

El obispo critica también la legitimación efectuada por Washington y Arabia Saudita a movimientos como al-Nusra (rama de al Queda en Siria), que en realidad están formados por combatientes que en su 80% provienen del exterior, no son sirios y no tienen intención alguna de crear un Estado realmente democrático y moderno. He aquí porque no es necesario mirarlos como grupos moderados internos de oposición, y no es para nada positivo que los sauditas, noticia de ayer, hayan decidido proveer de nuevas armas a los milicianos de al-Nusra para enfrentar la avanzada del ejército sirio. Se necesita seriedad en la lucha contra los grupos extremistas.

Ahora- prosigue el prelado- es deseable que se reinicie un proceso político entre las partes que luchan en Siria. Junto a los bombardeos para atacar al EI y a los otros grupos yihadistas, se necesita también un diálogo entre el gobierno y los opositores, porque todas las partes en juego deben participar del proceso político. Pareciera que Moscú se mueve en este sentido, y también nosotros (líderes cristianos sirios y población civil) lo esperamos.

En los momentos que escribimos estas líneas (30 de octubre de 2015) la situación vuelve a ser delicada pues la ofensiva del gobierno ha también incitado a los rebeldes. La ciudad está de nuevo aislada pues la ruta de acceso ha sido cerrada luego del ataque un colectivo y los ataques en la ciudad han vuelto a ser peligrosos. Hace unos días cayó un misil en la parroquia franciscana mientras los fieles recibían la comunión, gracias a Dios sin víctimas mortales pero sí heridos. También los francotiradores rebeldes han intensificado su actividad en la ciudad,

¿Guerra religiosa?

En muchas declaraciones las autoridades religiosas y otros analistas subrayan los intereses geopolíticos, militares y económicos que están detrás de la guerra en Siria. También es cierto que Siria era entre los países de Medio Oriente uno de los lugares donde era mejor la convivencia interreligiosa. También es cierto que la mayoría de los muertos y refugiados a causa de la guerra son musulmanes. Todo esto hace que algunos afirmen categóricamente de que no se trata de una guerra religiosa. Según muchos analistas habría solamente intereses económicos y políticos disfrazados a veces de religión.

Es cierto que los intereses políticos y religiosos juegan un gran papel en el conflicto pero también es cierto que el elemento religioso juega un papel  determinante. Para quien no conoce Medio Oriente esto es a veces difícil de entender, especialmente para los que viven en sociedades desacralizadas cuando no ateas. Hemos visto cómo el Patriarca del Líbano señalaba que fuerzas oscuras trabajaban para alentar la división entre cristianos y musulmanes, entre sunitas y chiitas. Esas fuerzas que trabajan por la división saben el poder que tiene el elemento religioso en Medio Oriente, de manera especial cuánto puede atraer una guerra santa (Yihad) a un gran número de musulmanes. Por este motivo es grandísima la responsabilidad de los gobiernos que abrieron las puertas a los yihadistas extranjeros y alentaron una guerra que sabían podía derivar en una guerra de facciones religiosas. Lo ocurrido en Afganistan, en Irak, en Egipto, en Libia… hacía prever lo que podía pasar en Siria. Lo peor de todo es que muy probablemente es eso lo que querían, para debilitar un gran país que tenía sus problemas pero vivía en paz interna y no tenía deuda externa con la cual pudiera ser ahogado o presionado por los acreedores internacionales.

La religión juega por lo tanto un rol fundamental en esta guerra y el Estado Islámico, de la familia sunita, es una muestra de ello. Cuando matan a los chiitas o a los mismos sunitas los matan por no ser verdaderos musulmanes o por oponerse al estado que ellos propugnan. Y cuando mata a los cristianos los matan por ser infieles (káfer). Ellos se consideran el  islam genuino y tienen motivos para hacerlo si consideramos la misma vida de Mahoma y la tradición islámica[8]. Por supuesto que hay muchos musulmanes que son muy buenas personas y más religiosos en el buen sentido que muchos cristianos de nombre. Hay que recordar también que la mayoría de los que sufren las consecuencia de la guerra en Siria son musulmanes, pero es muy ingenuo decir que el verdadero islam no tiene nada que ver con la violencia.

El padre Jacques Murad que estuvo 84 días prisionero del Estado Islámico y cuenta cómo casi todos los días entraban a la prisión y le preguntaban: ¿qué eres? Y él decía: cristiano (nasrani) y ellos le respondían que era un infiel, que si no se convertía al Islam le iban a cortar la cabeza. El Padre pudo encontrarse con los parroquianos que habían sido también hechos prisioneros y luego a Quaratayn, su pueblo de origen desde donde pudo escapar[9].

El Padre Douglas al Bazi, párroco iraquí de Erbil, tuvo también mucho que contar en el último meeting de Rimini[10]. En el 2006 fue raptado por un grupo islamista que lo liberó luego de haberlo torturado varios días con golpes de martillo en la boca y en las rodillas y como herencia gloriosa le quedan también dos vértebras fracturadas. El rosario lo rezaba con los diez anillos de la cadena con la que lo tenían atado y usaba el candado como padre Nuestro. Cuenta que en momentos de calma los mismos que los torturaban le venían a pedir consejo de cómo comportarse en familia. El padre Douglas confiesa que tiene amigos musulmanes pero sus palabras sobre la relación del Islam con la violencia no dejan lugar a dudas: Por favor, si alguno piensa que el Estado Islámico no representa al Islam sepa que está equivocado. El Estado Islámico representa al Islam ciento por ciento[11]. Su testimonio es muy edificante, no guarda rencor y cuenta que uno le preguntaba que haría si un día se encontraban y él les decía que por lo que a él concierne estaban ya perdonados y los invitaría a tomar un café pero que si hacían lo mismo a otras personas deberían ir a prisión[12].

El trabajo de nuestros misioneros

Como hemos señalado nuestra misión en Siria comenzó por el pedido de Mons. Nazzaro[13] para que nuestras hermanas se hicieran cargo de una residencia universitaria de jóvenes y ayudaran en la vicaría. Nuestras hermanas deben hacer de madres de esas jóvenes que se encuentran solas, lejos de sus familias. Se les debe brindar un ambiente en el que puedan vivir tranquilas, estudiar y de manera especial que puedan rezar y vivir su fe. El gran desafía es crear un espíritu de familia y el de una familia cristiana. Las hermanas se han encargado de conseguir ayudas para que coman un poco mejor, para comprar combustible y hacer soportable el frío intenso del invierno.

994716_1117939034907378_3457433900776799915_nNuestros padres comenzaron ayudando al obispo en la vicaría con la celebración de las misas y distintos apostolados que se nos pedían. Aun hoy siguen ayudando en la celebración de las misas en la catedral, en el asilo de las hermanas de la madre Teresa  y en el vecino Carmelo. Uno de los apostolados que el obispo nos pidió desde el comienzo fue celebrar los sábados la misa en la capilla del barrio del Midán, donde viven muchos cristianos, especialmente de origen armenio. Allí las hermanas de Santa Dorotea tenían una guardería para niños y estaban en contacto con las familias pobres, que nuestros padres fueron conociendo poco a poco. Hoy día ese barrio junto al contiguo llamado Sulemaynie también con gran presencia cristiana han sido de los más afectados por la guerra. Uno puede ver los edificios que han sufrido el impacto de las bombas, coches incinerados y a medida que uno se acerca a la frontera las calles se tornan más desiertas, porque más allá están los rebeldes. Donde estaba la capilla y la casa de las hermanas es una zona militar deshabitada donde sólo se puede entrar con un permiso especial. El edificio no ha sido dañado directamente por las bombas pero la casa ha sido saqueada y todas las puertas y ventanas rotas o robadas. Muchos cristianos se han ido y la gente que se ha quedado sigue viviendo, aunque no deja de ser peligroso. Mucha gente continua muriendo a veces en sus casas por los impactos de los morteros o por los disparos de los francotiradores. Son los rebeldes moderados de la prensa occidental que no tienen reparo  en disparar sobre los civiles inocentes para obligar a la gente a abandonar la zona y seguir avanzando sobre la ciudad. Pocos días antes de visitar la zona habían muerto 24 personas por un disparo de mortero. En los momentos más difíciles de la guerra el P. David Fernández llevó a algunas familias de esa zona a dormir en el vicariato con el permiso del obispo. Hoy el que más visita esa zona es el P. Rodrigo Rojas tratando de estar en contacto con los más pobres y necesitados. Los miércoles se celebra la misa en la cercana Iglesia de San Antonio, de los franciscanos y allí se reúnen también un grupo de chicas que han aprendido a hacer rosarios y otras manualidades.

El P. David está encargado de una residencia para jóvenes varones en una casa perteneciente al obispado. Son también en su mayoría jóvenes de pueblos lejanos que estudian en la cercana Universidad. A ellos también hay que brindarles un ambiente familiar en el que puedan estudiar y vivir cristianamente.  Son Jóvenes

Nuestros religiosos han comenzado también con un grupo de la tercera orden, entre los que se cuentan la gente más allegada a la vicaría y algunos de los jóvenes de las residencias. El viernes participaron muchos de ellos en la misa que ese día se celebra al mediodía y luego tuvimos un pequeño encuentro en el que hablamos de los comienzos y el porqué de nuestra misión en Medio Oriente. La gente se mostró una vez más agradecida por la presencia de nuestros religiosos y en la animada charla que tuvimos expresaron sus temores ante la guerra así como su disposición a ser fieles cristianos en caso de caer en manos del estado islámico o de otros grupos fundamentalistas. Quedó claro que es lícito dejar un lugar cuando hay peligro de muerte o peligro para la fe pero que en cualquier circunstancia lo importante es mantenerse fieles a Cristo. Para ellos hablar de estos temas no es algo abstracto o una posibilidad remota, sino que es una posibilidad bien real. En general, de todos modos, reinaba en esos días ante los primeros ataques de Rusia sobre los islamistas de los cuales ya se veían algunos frutos. Había vuelto la luz dos horas por día –y eso ya los alegraba mucho- y en algunos momentos había llegado algo de agua corriente.

Las hermanas de la madre Teresa hacen también un hermoso apostolado con los ancianos. Más de 50 ancianos cristianos son atendidos por ellas en la casa que linda con la Iglesia y que pertenece también al vicariato. Muchos de esos ancianos han quedado solos a causa de la guerra u otras circunstancias y son atendidos admirablemente por las hermanas de la caridad.

Los cristianos de Alepo no dejan de tener el testimonio de la vida contemplativa en el Carmelo que se encuentra  en el terreno detrás del vicariato. Siete hermanas carmelitas, que también han decidido quedarse, se ofrecen allí en holocausto en medio de los horrores de la guerra.

Los  franciscanos de la Custodia son los encargados de la parroquia latina de Alepo y gracias a la ayuda material y espiritual que facilitan son la comunidad que menos bajas ha tenido de fieles. Si el pastor está presente las ovejas no se dispersan. En esos días tuvo lugar la fiesta de San Francisco, el 4 de octubre, y fue una ocasión para encontrar a sacerdotes y religiosos de otros ritos católicos y miembros de otras congregaciones religiosas. Armenios católicos, maronitas, melkitas…jesuitas, salesianos y salesianas, hermanas del Rosario. Fue muy edificante ver la tranquilidad y la alegría con la que siguen viviendo su consagración en medio de la guerra.


[1] Revista Limes,

[2] Las declaraciones del Patriarca Rai fueron pronunciadas delante del presidente Sarkozy y recogidas entre otros medios por el Boletín semanal Tendances de l’Orient,  19 septiembre 2011 n. 49. J’ai parlé avec les responsables d’une nation qui s’est opposée à la guerre d’Irak et à l’ingérence ouverte des États-Unis dans ce pays, une cette ingérence qui a ouvert la voie à la guerre civile et à l’exode des chrétiens. L’Église ne défend aucun des régimes de la région. Les peuples sont libres de choisir les régimes qui leur conviennent. Mais elle redoute les graves conséquences d’un changement de régime par la violence en Syrie. Et c’est à ce titre que je juge utile d’accorder une chance aux réformes. Je suis hostile à l’usage de la violence, de quelque côté qu’elle vienne, de l’État ou de la partie qui réclame un changement. Les forces armées syriennes sont attaquées par des groupes bien entraînés, bien armés et organisés. Je crains que la situation en Syrie ne dégénère en une guerre civile entre alaouites et sunnites, ou entre sunnites et chiites. Une guerre qui, éventuellement, débouchera sur une partition du pays et l’instauration possible d’un régime fondamentaliste. Et dans ce cas, les chrétiens feront inévitablement les frais de ce conflit : ils fuiront le pays ou seront poussés à l’exode.

[3] Al –Dyar, 23/09/2011.

[4] L’Orient. Le-Jour, Beirut, 2 de abril de 2013.

[5] Asianews, 09/10/2015.

[6] El texto, transmitido por la Congregación de las Iglesias Orientales, fue publicado por Zenit el 14 de abril de 2015.

[7] Asianews, 20 de octubre de 2015.

[8] Cf. Samir Khalil SAMIR, s.j., Violence et Non-Violence dans le Coran et l’Islam,  Cahiers de l’Orient chrétien,  Beirut, 2007. A este elemento violento del Islam hizo también referencia Benedicto XVI en su famoso discurso en Ratisbona, el 12 de septiembre de 2006.

[9] La entrevista en francés en: www.youtube.com/watch?v=MZcKbp-ges8

[10] Su testimonio recortado se encuentra en la página oficial del Meeting de Rímini http://www.meetingrimini.org/default.asp?id=904&edizione=6250&item=5&value=0&id_n=16751

[11] http://www.tempi.it/il-caso-di-padre-douglas-al-bazi-se-le-sue-parole-furiose-dicono-molto-piu-di-noi-che-di-lui#.VjM-0_nhDWI  el diario italiano, cuenta como el testimonio del P. Douglas fue censurado en casi todas las publicaciones y cómo desde ese momento tomaron distancia de él muchos católicos dialogantes.

[12]  Se encuentran muchos testimonios y entrevistas al padre Douglas en internet, Cf http://www.tempi.it/padre-douglas-il-prete-iracheno-rapito-e-torturato-che-insegna-ai-cristiani-perseguitati-a-perdonare#.VjM-cfnhDWI

[13] Mientras escribimos estas notas recibimos la noticia del fallecimiento del Mons. Nazzaro obispo emérito de Alepo (27/10/2015).

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