subscribe: Posts | Comments

Naím

0 comments
Naím

La Iglesia de Naím

            Jesús recorría todas las ciudades y los pueblos, enseñando en las sinagogas y proclamando la Buena Noticia del Reino y curando todas las enfermedades y dolencias (Mt 9,35).

            Una de esas aldeas que recorría Jesucristo por la Galilea era Naím, la cual se hizo célebre, pues allí, el Verbo Encarnado resucitó al hijo único de una mujer viuda. San Lucas lo menciona en su Evangelio:

Y sucedió que a continuación se fue a una ciudad llamada Naím, e iban con él sus discípulos y una gran muchedumbre.
Cuando se acercaba a la puerta de la ciudad, sacaban a enterrar a un muerto, hijo único de su madre, que era viuda, a la que acompañaba mucha gente de la ciudad.
Al verla el Señor, tuvo compasión de ella, y le dijo: “No llores.” Y, acercándose, tocó el féretro. Los que lo llevaban se pararon, y él dijo: “Joven, a ti te digo: Levántate.”
El muerto se incorporó y se puso a hablar, y él  se lo dio a su madre.
El temor se apoderó de todos, y glorificaban a Dios, diciendo: “Un gran profeta se ha levantado entre nosotros”, y “Dios ha visitado a su pueblo”.
Y lo que se decía de él, se propagó por toda Judea y por toda la región circunvecina
(Lc 7,11-18).

            El término “Naím”, significa “agradable”. Es un pueblecito árabe (musulmán) escondido en el regazo del pequeño Hermón. En él hay una Iglesia construida por los franciscanos, sobre los restos de una más antigua[1].

            Dicha iglesia recuerda la resurrección del hijo de la viuda.

            “La ciudad de Naím, donde el Señor resucitó al hijo de la viuda, se encuentra hasta hoy en la duodécima (en realidad, la quinta) milla desde el monte Tabor, junto Endor”. Con estas palabras Eusebio de Cesarea atestigua la permanencia del recuerdo sacro en el s. IV. De los acontecimientos posteriores nos informa un testimonio anónimo (atribuible al s.V-VI) recogido por el monje benedictino Pietro Diácono (s. XII): “En la casa de la viuda, cuyo hijo fue resucitado, hay ahora una iglesia, y la sepultura donde le querían poner existe aún hoy”. Una “bella” iglesia existían entonces en Naím en el s. XIV (fra Nicolò de Poggibonsi), pero desde el s. XVI no se habla más que de ruinas. La iglesia actual, simple y modesta, fue construida en el 1881sobre los restos de la antigua. Conserva dos preciosas pinturas de fines del s. XIX”[2].

Naim1


[1] Cf. DIEZ, FLORENTINO, Guía de Tierra Santa, {Historia-Arqueología- Biblia}, Editorial Verbo Divino, España, 1993, [344].

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *